Al abrigo de las cretas de
Val d’Orcia, sobre las colinas de
Montepulciano, vuelve a resurgir un pequeño caserío sumergido en el verde de los olivares circunstantes a recuerdo de todos los colores del paisaje.
Verde, ocre, rojo, viola: el color es el protagonista de la reciente restructuración que nos ha permitido de transformar nuestra finca en una acogedora morada de vacación.
Nuestro agriturismo se halla al centro de dos hectáreas de terreno cultivado a huerto, y olivar donde115 olivos producen un óptimo aceite certificado.
Es un lugar para los que buscan tranquilidad, donde entre una lectura en el silencio y un paseo a través de pequeños senderos, se puede tener suerte de encontrar liebres, faisánes y corzos.
Naturaleza, cultura, arte e historia en este ángulo de
Toscana donde os ayudaremos a descubrir de nuevo el gusto de las cosas simples y de nuestras tradiciones.